Dado que la fuerza es el pilar fundamental para una vida plena y activa, el entrenamiento de fuerza constituye la base de nuestra programación. El músculo es el tejido de la longevidad: actúa como una reserva de sangre saludable que nos protege contra enfermedades, combate infecciones y reduce el riesgo de padecer las principales causas de mortalidad, como el cáncer, la diabetes y las enfermedades cardíacas. Además, nos hace sentir más capaces y mejora nuestra apariencia física, lo que eleva el estado de ánimo y la autoestima.
El entrenamiento de resistencia específico también fortalece los huesos y rehabilita las articulaciones, compensando las molestias y discapacidades derivadas de la osteoartritis y la osteoporosis. La clase de los martes está dedicada íntegramente al entrenamiento de resistencia, dada la enorme importancia del tejido muscular y la fuerza. Para lograr nuestros objetivos, utilizamos kettlebells (pesas rusas), barras de mono (monkey bars), TRX, anillas de madera y bandas de resistencia.